29 marzo 2017

Dura lex, sed lex.

Cuando eres inocente y pequeñajo piensas que Ley se implanta para proteger los derechos de quienes, de no haberla, podrían ser abusados por los poderosos. Por ejemplo, que un matón no te quite tu casa. Cuando dejas de ser inocente pero sigues siendo pequeñajo descubres que, en realidad, la ley sirve para proteger al matón frente a las posibles revoluciones colectivas y sociales. Cuando al final no solo dejas de ser inocente sino que también la edad te da perspectiva entiendes cómo gente mediocre alcanza los mejores puestos del poder gracias a la ley que él y sus amigos construyeron.