07 mayo 2017

A propósito de la felicidad.

Me lo han dicho muchas veces y otras tantas me lo han hecho llegar. Algunos que dicen conocerme afirman que las cosas siempre me han salido bien, rodadas, sin esfuerzo. Y sin embargo personalmente tengo la impresión de que he dado tantas vueltas en mi vida que ni siquiera ahora sé a dónde me dirijo y que he pasado media vida opositando y cambiando de oficio para al final llegar a la casilla de salida. Es posible que siempre veamos en los demás el sueño de felicidad que nos falta. Dicen los teóricos del pensamiento completo que basta con centrarnos en lo que hacemos para ser felices. Por ejemplo comer una manzana y percibir todas las sensaciones que dicho acto produce bastaría para llenar de sentido nuestra vida. Voy a comer una manzana. Estoy deseando experimentar una hemorragia de satisfacción. Mañana será un nuevo día. Tal vez una nueva etapa. ¿Quién sabe?