16 mayo 2017

Cortando pétalos a navajazos.

¿Cuántas cuchilladas está habiendo en torno a la rosa roja?
¿Cuántas defunciones se producirán una vez salga elegido quien sea?
No sé mucho de política, pero sé que desde que se perdió el sentido de servicio publico las navajas se afilan en los costados de aquellos a quienes van apartando para alcanzar el poder. Estoy convencido de que nunca se llega a un cargo político sin haber dejado muchos restos por el camino. El partido de Pablo Iglesias traicionó a sus votantes, pero no ahora con su autogolpe de Estado sino cuando tuvo -lamentablemente es probable que no tuviera otra opción- que gobernar bajo las órdenes del capital. Fue en ese momento en que falto de ideas y de credibilidad se derrumbó. Después de la elección remontará, pero no porque salga A,B o C sino por la simple regla estadística de la Regresión (en este caso Progresión) a la Media. Las vacas sagradas del partido han hecho una apuesta muy fuerte. Mi opinión es que el "Aparato" siempre gana. Y lo siento por mucha gente que aprecio que está apostando muy fuerte por el destronado. Mi opinión es, también, que las vacas ya deberían de estar disfrutando simplemente de sus bonos y prebendas y no organizando algo para lo que no tienen ninguna legitimidad moral. Pedro es un destituido, un despedido con el que no tendrán piedad una vez consumada la matanza. "No se pueden dar bandazos" proclamaba el rival. Ahora resulta que el partido, que una vez renunció al marxismo para tener posibilidades electorales, es más dogmático que la Iglesia. Hasta ella se adapta mejor a los tiempos que esta rosa decolorida. ¡Vivir para ver!