13 agosto 2017

El botellón se crea, se destruye y siempre se transforma.

Es verdad que cuando gobernó el PSOE subió el sueldo a los militares, mientras que cuando lo hizo el PP provocó cosas como las de Trillo. Del mismo modo las primeras reformas laborales brutales las hizo Isidoro. Esta tendencia a poderte meter con los tuyos (porque tienes el voto seguro o cautivo) y a pelotear al adversario para tratar de atraerlo a tu lado oscuro casi nunca funciona, pero se hace. En realidad los premios y castigos tienen que ver con la extroversión y la introversión siendo la motivación del premio funcional para los primeros y el miedo para los segundos, pero en las grandes decisiones políticas solo se piensa en colectivos. Podrá decirse que lo que hay que hacer ha de hacerse, pero no quiero imaginar que habría pasado si hubiera sido un partido de "izquierdas" quien hubiera metido mano en la hucha de las pensiones, o si hubiera sido  Teófila quien prohibiera la fiesta del Ramón de Carranza, en vez de que lo haya hecho Kichi. Este año no hay barbacoa en la playa. Afortunadamente. ¡Es que se nos ocurre cada cosa!